Formación afectiva en la educación parvularia de Chile
Formación afectiva en la educación parvularia de Chile
Authors
Mujica Johnson, Felipe
Toro Oyarzún, Maritza
Toro Oyarzún, Maritza
Profesor Guía
Authors
Date
Datos de publicación:
10.18861/cied.2019.10.2.2907
Cuadernos de Investigación Educativa, Vol. 10, Nº 2, 57-71, 2019
Cuadernos de Investigación Educativa, Vol. 10, Nº 2, 57-71, 2019
Tipo de recurso
Artículo de Revista
Facultad de Educación
Keywords
Emoción - Educación preescolar - Bienestar - Currículum - Educación moral
Materia geográfica
Chile
Collections
Abstract
El currículum de educación preescolar en Chile propone una educación integral del
alumnado, por tanto el currículo de este ciclo educativo contiene diferentes objetivos
de aprendizaje afectivo que refieren a las emociones, las actitudes o los intereses del
alumnado. Entre los antecedentes teóricos del tema destaca una propuesta basada en la
teoría del bienestar subjetivo. Sin embargo, la formación afectiva requiere también ser
integrada a la educación moral. Por esa razón la finalidad de este estudio es analizar los
objetivos de aprendizaje del ámbito afectivo en el currículo de educación parvularia de
Chile en función de la formación moral del alumnado. La metodología responde al enfoque
cualitativo, con un diseño de estudio documental, de modo que se analizaron todos los
objetivos de aprendizaje del currículo preescolar. Los datos fueron sometidos a un análisis
de contenido deductivo-inductivo, con la utilización del programa Atlas.ti versión 7.5. Los
resultados indican que existen objetivos de aprendizaje del ámbito afectivo planteados
desde una perspectiva abierta y contextualizada que favorecen una comprensión crítica de
la afectividad. Así, se plantean aprendizajes coherentes tanto con una educación emocional
situada y flexible como con los intereses personales. Desde esta perspectiva se acepta
con normalidad el afecto tanto positivo como negativo para el bienestar subjetivo. Pero
también existen objetivos que responden a una perspectiva cerrada y estandarizada en
la que solo se promueve el afecto positivo para el bienestar subjetivo, desconociendo la
función del afecto negativo para el bienestar subjetivo o la posibilidad de percibir afectos
diferentes a los que propone el currículum. Finalmente, se concluye que el currículo exige
al alumnado preescolar experimentar emociones positivas para el bienestar subjetivo ante
ciertos contenidos curriculares, ignorando que en esencia las emociones no se aprenden
porque son respuestas ante ciertos aprendizajes de diferentes ámbitos, como el de la
formación moral.